jueves, 13 de julio de 2017

Conversaciones

12 - Julio - 2017



Como quisiera saber el código de tu genética para hablar en clave todo aquello que quiero decir, un idioma morse de proteínas, de Ácidos Desoxirribonucleicos donde nadie escuchara mis palabras, donde ni siquiera tu fueras consciente completamente de lo que digo, pero que aun así supieras que pasa, como si fuese el escritor dentro del mismo tiempo donde vivimos... pero no me es posible, mi propia humanidad me inhabilita por ratos para accionar y me detengo...
serias como un diario inconsciente donde un ser ínfimo deposita sus secretos, como una bitácora donde se guardará su ultimo idioma.


Sämäêl Khjįêv

Hijos de la ciudad (13 - Julio - 2017)


Hijos de la Ciudad


Me he quedado aquí abrazando sombras
solo y con el cuerpo colapsado
he decidido dejar de nadar y dejarme hundir
en el aire que le queda al mundo
que tu y yo asesinamos, que tu y yo amamos
Como quisiera que fuéramos ciegos
que nada ni nadie nos pudieran tocar
como desearía que no respiraras
el Smog de esta derrumbada ciudad



Sämäêl Khjįêv

Propiedad (12 - Junio - 2014)

Propiedad


Aprecien estúpidos he incultos mortales, todos muertos harán buena pasta de modelar, venid amigo escultor, cread un nuevo mundo, y tu, pintor, de su sangre crea mil colores, infla su estomago músico y con sus pulmones has música, tu, escribe las crónicas de este mal nacido, y tu, tu, tu, capta el instante con tu caja de luz, ilumina lo que fue oscuridad y alumbran los artistas, dale importancia a este mundo vacío para los ojos simples que de todo esto nacerá la danza de la inmortalidad...


Sämäêl Khjįêv



Basado en "A Bucket Of Blood" del Director Roger Corman

viernes, 4 de noviembre de 2011

Café De Vida.


La vida es como el café, a veces se traga, a veces se bebe, las personas a nuestro alrededor se convierten en el agua caliente donde nuestro café se diluye, el café, así como la vida, acompañada de un buen vaso de leche tibia, se vuelve un excelente remedio para el insomnio, en un excelente remedio para la angustia, hay días y hay noches en que el café es amargo y se termina, con el tiempo, por tener un raro gusto por esa amargura del café, que no hace otra cosa que recordar lo bien que se siente en el paladar el dulzor de un café diluido en la dosis precisa de agua, diluido en la dosis precisa de gentes. 
Pero juguemos un poco con las palabras, cambiemos la palabra café por la palabra vida, todos los días yo le desearía a mi familia, a mis amigos que tuvieran un excelente café, cada mañana mi madre preguntaría si quiero mi taza de vida con azúcar o si lo deseo más amargo de lo habitual, en los camellones, esquinas y debajo de los faroles se venderían y beberían tazas y vasos enteros de vida diluida en gente, en mi caso y así como muchos otros, me es imposible vivir sin mi taza matinal de vida bien cargada.


Sämäêl Khjįêv.